MI HISTORIA
Las maravillas de Dios son infinitas. Tenía trece años la primera vez que alcé mi voz para adorar a Jesús a través de la música. Ese mismo año Dios me hizo una promesa sobre los planes que El tenía para mi vida, y desde ese momento, me he aferrado de esa promesa muy cerca de mi corazón. Ahora sé que cada experiencia que he tenido en mi vida, tanto buena como mala, ha sido una bendición disfrazada. Vi como Dios tomó mi dolor y lo convirtió en propósito. Para la gloria de Dios, he podido testificar de la bondad de Dios y de sus maravillas a miles de personas, y he podido compartir con todo el mundo de cómo Él ha cambiado mi vida para siempre.
El SEÑOR peleará por ti; sólo necesitas estar quieto.
Éxodo 14:14
